TRAMPAS DE LA MENTE

 

      Una vez has conectado, en el comienzo del despertar de la consciencia, se experimentan bellas sensaciones, como la unión con la gente, la unión con el mundo, la unión con Todo lo manifestado e incluso con Todo lo visible e invisible, en ese instante eres Todo.

      (Antes, es posible que te hayas sentido solo, no encuentres sentido a nada, o que sientas que el mundo no es como lo percibes en tu interior … pero no te preocupes, es una fase transitoria) 

      Sientes un gran Amor por todo tu cuerpo, toda célula es atravesada por Amor, en ese instante no existe nada ni hay problemas, todo es lo que es y está bien. No hay nada que te inquiete ni en nada en que pensar, tan sólo sientes.

     Quieres compartirlo, en cierta medida necesitas hacerlo, ya que te supera y no entiendes nada. Has sentido tanta grandeza, belleza y pureza que te confunde. Has sentido que eres algo grande, y a la vez algo pequeño.

      Ahora has de trascender toda creencia, todo con lo que te identificabas, todo lo que creías que te valía. SÍ, en efecto, nada es como dabas por hecho que era, y eso tal vez te asuste, pero tranquilo, todo irá surgiendo poco a poco, según estés preparado.

      Ahora es cuando hace su aparición la mente ¿Esa grandeza, pureza y belleza que he sentido, soy Yo? Sí, soy todo, se responde uno. Y la mente crea la vanidad, y el pensamiento de creerse mejor que los demás, o más elevado, o un elegido, aparece para alimentar el ego.  

    Una vez ya lo has trascendido, (si todavía no la has trascendido y te crees que sabes mucho, compañero, para avanzar admite que no sabes nada) ya no hay vanidad. Comprendes que todos somos Uno, así que esa sensación de separación de los demás, se deja a un lado.  

     Algo en tí ha comenzado a despertar, y buscas desesperadamente algo, ya que todo tu mundo está trastocado.

     Luego, esa sensación de Amor y de unión con el mundo, puede que ya no la sientas con tanta fuerza como al principio, pues ya forma parte de tí. Ahora sientes Paz. Incluso has percibido otras tantas sensaciones y has experimentado otras grandes y más intensas sensaciones y vivencias (físicas, astrales, interiores) que de nuevo te hacen creer que sabes mucho. Bienvenido, ahora vives la vanidad espiritual. 

     ¡Esto no se acaba! Ja, ja. Tranquilo, no hay de que preocuparse. No eres tú el que sabe, es la esencia, la Luz, como quieras definirlo, al fin y al cabo no son más que palabras, pero tú como mente y cuerpo eres efímero y no sabes ni sabrás nada. Acéptalo.

     Ahora seguirás experimentando, viviendo diferentes experiencias que te pondrán a prueba la vanidad, el ego, la ira, la paciencia, y otras tantas cosas. Vas a sentir tantas inexplicables cosas, que si las tratas de entender te volverás loco, y otro más que estará en el manicomio.  

     Sí, sí, nada es real, no pasa nada, no estás loco. Puede que hallas percibido que nada es real, pero no hay de que preocuparse. Ahora has de trascender toda creencia, todo con lo que te identificabas, todo lo que creías que te valía. Sí, ahora te toca hacerlo de nuevo, para que nazca en tí un Yo más profundo.

     Ya no buscas nada, ni la felicidad ni la Paz que antes buscabas. Ya no tienes inquietud alguna, ni por nada material o manifestado, ni por lo que algunos denominan, espiritual.

      Algunos están en la fase de la búsqueda espiritual, hablan, ríen, se creen más elevados que los demás, y ahora estás que no perteneces ni a los clasificados no espirituales ni tampoco con los espirituales, ahora eres espectador del teatro.

     Cada uno cree que el camino por el que está caminando es el más propicio, avanzado, correcto o espiritual, pero ya no calificas nada, y aceptas que cada uno sigue el camino que ha de seguir, sin creerlo mejor o peor.  Así que algunos que se consideran a si mismos como espirituales, querrán quedar por encima de tí y de los demás, pero cuando ya eres espectador, (lo cual no significa que no actúes. La no actuación también es actuación, pero tendrás consciencia que nada es real y permanecerás sin sufrimiento) en tí no hay atisbo de vanidad o creencia de que tu camino es “mejor” “más elevado” “más espiritual” “más … “ ya no lo clasificarás y tan sólo “querrás” tranquilidad. Ya la tienes interiormente, y todo está como ha de estar, y es como ha de ser.

     Dependiendo de muchas cosas, algunos se juntarán, te preguntarán y sentirán. Otros, sin embargo, te increparán y juzgarán a no entender tu modo de vida, tu forma de actuar y de hablar. Pero has de aceptarles, aunque ellos no te acepten a tí, pues cada uno tiene su ritmo, pero no es mejor quien está en quinto curso que el que está en segundo. Tenlo siempre presente.  

     Puedes actuar o no actuar, pero no necesitarás hacer ni una cosa ni la otra.  

     En algunas ocasiones, aunque ya no hay sufrimiento ni en tí ni en tu percepción de vida, puede que …. No importa, ya no necesitas hablar ni explicar ni convencer ni nada de nada, así que carece de sentido seguir escribiendo. Todo está bien, nada es real.

     (“Lee el articulo sin humildad no hay … Paz”, ahí entenderás el porqué no siempre eres el “mismo” aunque sientas constante Paz y ya no haya sufrimiento en tí)

 

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